lunes, 18 de agosto de 2014

Palos en las ruedas.

Me he dado un plazo de dos semanas para escribir esta entrada en el blog. El enfado que notaba según me puse a teclearlo en el momento en que salió la noticia hizo que me tomara estos quince días para analizarlo con más detenimiento. Y lo cierto es que sigo igual que el 1 de Agosto. La desvengüenza de la clase política no tiene límite. Y me explico...

La noticia es:

Así queda la reforma fiscal del Gobierno

Las aportaciones a planes de pensiones de más de 10 años podrán rescatarse

Si os fijáis, la primera entrada de este blog habla de la sentencia del TC de eliminar la posibilidad de rescate de las EPSV por el supuesto de 10 años de antigüedad (sentencia del 1 de Julio de 2014, por demanda del Gobierno), y un mes más tarde anuncia el Gobierno que los Planes de Pensiones podrán hacerlo...
Podemos pensar de dos formas diferentes:

a) El Gobierno actúa "a salto de caballo", sin una planificación definida. Lo que no es cierto, ya que para cuando se emitió la sentencia, el Gobierno llevaba tiempo estudiando la posibilidad de dar liquidez a los Planes de Pensiones.

b) A los políticos les importa muy poco lo que suceda con los ciudadanos y únicamente se preocupan por las luchas de poder y obtener rédito electoral. Que a mi entender es lo que sucede.

Esta forma de actuar de la clase política, nos deja en una situación complicada a los profesionales del asesoramiento ya que tenemos que aconsejar y planificar la economía de nuestros clientes en base a la legislación vigente y las informciones que nos dan acerca de cuál es la línea a seguir por los distintos Gobiernos. Y si la legislación vigente es maleable (con poca seguridad de continuidad), y las líneas a seguir son difusas porque el mensaje y los hechos del Gobierno están descorrelacionados... Sólo nos queda planificar según nuestro criterio, sin tener una guía (que nos pueda gustar o no) de lo que van a hacer los legisladores.

Así que estas actuaciones me reafirman más en la necesidad de que cada uno de nosotros tome las riendas de su futuro sin tener la más mínima esperanza de que el Gobierno ni los legisladores vayan a sacarnos ninguna castaña del fuego.
Quien en un futuro diga que esperaba que la situación se solucionara... es que no está queriendo ver la realidad.